La fotografía no va solo de «hacer fotos», va de sentir. Mi pasión es capturar esa conexión invisible que os une: una mirada cómplice, un abrazo espontáneo o esa risa que ilumina toda la casa.
Busco la belleza en lo natural, sin forzar nada. Quiero que cuando mires tus fotos, no solo veas cómo erais, sino que vuelvas a sentir exactamente cómo os queríais en ese momento.
Una experiencia pensada para disfrutar
Sé que ponerse delante de una cámara impone. Por eso, mi prioridad es crear un ambiente relajado y de confianza, especialmente con los niños. Dejo que jueguen y sean ellos mismos, porque es ahí donde surge la verdadera magia. El resultado son recuerdos tangibles, llenos de vida y verdad.
Si buscas una fotógrafa que mire a tu familia con la misma sensibilidad con la que tú la miras, estoy aquí para ti.
En nuestro estudio, nos dedicamos a capturar los momentos más especiales de nuestros niños, con sesiones personalizadas y únicas para cada uno. Sabemos que cada niño es diferente y tiene su propia personalidad, por eso nos adaptamos a sus preferencias y gustos, ya sea en estudio o en exteriores. Nuestro objetivo es que se diviertan y se sientan cómodos, para que sus fotos reflejen su esencia y su alegría. No queremos fotos iguales para todos, sino fotos que cuenten la historia de cada uno